
Por dónde empezamosHoy
El trabajo que se queda entre personas y herramientas
Correos que alguien tiene que leer, datos que se copian de un sistema a otro y seguimientos que dependen de la memoria de una persona. Por ahí empezamos.

Para empresas de 50 a 500 personas
Resolvemos lo que hoy frena a tu equipo y dejamos cada paso preparado para el siguiente, al ritmo que la empresa pueda sostener.
Implantamos IA donde hoy se atasca el trabajo. Cuéntanos qué pasa y en la primera conversación vemos si tiene sentido y por dónde empezar.

Por dónde empezamosHoy
Correos que alguien tiene que leer, datos que se copian de un sistema a otro y seguimientos que dependen de la memoria de una persona. Por ahí empezamos.
Del correo del cliente a la confirmación, con el contexto de cada sistema reunido y la decisión en manos de quien corresponde.
Caso habitual
Contratos, albaranes y facturas contrastados cada día. Cada diferencia llega explicada a quien puede resolverla.
Caso habitual
Solicitudes, ofertas y recordatorios en marcha, y la comparación lista cuando toca decidir.
Caso habitual
Hechos, plazos y evidencias reunidos en un caso con responsable, estado y siguiente paso.
Caso habitual
Cómo pensamos
Las herramientas avanzan más deprisa de lo que una empresa puede absorber. Lo que marca la diferencia es el orden: por dónde se empieza, qué se prepara y quién decide en cada paso.
Estas ideas valen con cualquier proveedor y cualquier modelo de IA. Sirven hoy y seguirán sirviendo cuando cambien las herramientas.
Un problema concreto y medible enseña más que un plan de transformación completo, y resolverlo pronto da confianza para el siguiente.
Datos claros, herramientas bien configuradas y criterios explícitos hacen que la IA acierte. Esa preparación también mejora el trabajo del equipo.
Cada paso deja algo funcionando. Si cambian las prioridades, lo hecho sigue siendo útil.
El sistema hace el trabajo repetitivo y consulta cuando una decisión tiene consecuencias. Lo que se puede deshacer tiene vuelta atrás.
El criterio del equipo se documenta y se reutiliza, y quien llega después encuentra el contexto.
Correo, hojas de cálculo, ERP o CRM siguen siendo vuestros. Lo que construimos se adapta a ellos y os acompaña si cambiáis.
The Backbone Tech

Plan de trabajo
Cómo trabajamos
De la primera conversación a un proceso en producción, orientativamente entre las semanas 8 y 12. Después, cada proceso nuevo parte de lo ya preparado y llega antes.
Plazos orientativos que se acuerdan en cada proyecto.

Backbone OSProducto propio
Nuestro producto registra quién hace cada cosa, con qué permiso y qué cambió. Lo que se puede deshacer tiene vuelta atrás, y lo definitivo espera a la persona responsable.
Un pedido ficticio recorre cuatro sistemas. Las lecturas y las propuestas no cambian nada fuera; lo reversible se puede deshacer y lo definitivo espera tu decisión.
Ejemplo ficticio: ningún dato corresponde a un cliente o a un sistema existente.
2 efectos reversibles · 1 pendiente de autorizaciónCada paso deja constanciaEstado del producto: beta local operativa, verificada el 15 de septiembre de 2026. La versión candidata sigue en desarrollo y hoy llega integrada en cada implantación.
Lo que puedes comprobar hoy
Separamos software que funciona, pruebas controladas e impacto en clientes. Cada cosa aparece con su etiqueta.
Las tareas conservan identidad y estado entre reintentos, caídas y recuperación.
Alcance Verificado en el entorno local del producto.
beta local
30 casos, 30 constancias terminales, 0 efectos duplicados y 0 efectos adicionales al repetir.
Alcance Datos inventados y ejecución controlada.
prueba sintética
Cada propuesta y ejecución conserva quién actuó, con qué alcance y qué resultado se observó.
Alcance Todavía no se atribuye a un despliegue de cliente.
beta local
Hablemos
Empezamos por ahí. En la primera conversación verás si tiene sentido trabajar juntos.
Responde The Backbone Tech desde su correo corporativo.